Y pensaste y contemplaste,

¿Qué pensabas?

¿Qué querías?

La desgracia te perseguía

Algo palpable te movilizó

Espasmos de indignación

¿No oyes lo que dicen por allá?

Se avecinaba un eco chirriante

Encíclicas que no hallaban semejante

Estirones que replicaban a aquellas súplicas

Eternas e inquebrantables

Palabras fulminadas

Puños atrofiados

 Oídos aturdidos

Ojos perdidos

Aquel clamor lanzado al aire

Ojalá vuele y muy lejos