Escuché algo por allá.
¿Qué escuchaste?
Una discusión entre fervientes obstinados.
¿Qué decian?
Algo sobre Dios sabe lo que hace,
que mañana habrá pan en la mesa si oran con fe.
¿Y si les cortan la lengua?
Pues no pueden orar.
¿Y si piensan sus oraciones?
Se enloquecerían con sus enredos desenfrenados,
que en la mente no hay apariencias.
